Asesinan a fotógrafo francés Christian Poveda
El documentalista es autor de la película La Vida Loca, que retrata a la mara 18. El cuerpo fue encontrado en un cantón del municipio de Tonacatepeque la tarde de este miércoles.
El fotógrafo y documentalista francés Christian Poveda, que había dedicado mucha de su obra a retratar a las pandillas, fue asesinado y su cuerpo fue encontrado la tarde de este miércoles en el cantón El Limón, municipio de Tonacatepeque, al norte de la capital salvadoreña.
Hugo Ramírez, subdirector de Seguridad Pública de la Policía Nacional Civil (PNC), dijo a El Faro que probablemente Poveda, quien tenía 55 años de edad, haya sido asesinado en el lugar donde encontraron el cuerpo porque testigos aseguraron haber escuchado disparos minutos antes de encontrar el cadáver, que fue reconocido por su credencial de prensa.
via ELFARO.NET / El primer periódico digital latinoamericano.
Qué triste escuchar este tipo de noticias. La violencia en El Salvador está a la orden del día. Chando escribió un enlace en uno de los comentarios sobre la muerte del periodista Chirstian Poveda. Es por eso que me dispongo a compartir sobre este acontecimiento con ustedes.
Actualización
Acá está esta entrevista que le hicieron en abril de este año:
Actualización II
Este poema fue dedicado a Christina en su homenaje:
Poema Duelo Ceremonial Por La Violencia (1971) de David Escobar Galindo
III
Húndete en la ceniza, perra de hielo,
Que te trague la noche, que te corrompa
La oscuridad; nosotros, hombres de lágrimas,
Maldecimos tu paso por nuestras horas.Más que las sombras francas, como las minas
De un campo abandonado, furia alevosa;
La luz no te conoce, por eso estamos
Doblemente ofendidos de lo que escombras.Por la sangre en el viento, no entre las venas,
Donde nazcas, violencia, maldita seas.Caminamos desnudos hacia el destino,
Nos juntamos en valles de ardiente idioma
Y si la estrella olvida su edad sin mancha,
Si el fuego se abalanza con sed inhóspita,
Si el rencor enarbola ciegas repúblicas,
Cómo hablarán los días de justas formas.¡Ah silencio infranqueable de los violentos,
nunca seremos altos si nos dominas,
nunca seremos dignos del aire inmune,
nunca seremos ojos llenos de vida,
sino que en lava inmunda vegetaremos,
entre un sol de gusanos que se descuelgan,
mientras la sangre brota de mil espejos,
oscureciendo el agua con sangre muerta.Por la sangre en el agua, no entre las venas,
Donde nazcas, violencia, maldita seas.No, no intentes doblarnos sobre otro polvo,
No sacudas las hojas de nuestras puertas,
Te lanzamos, hirviente, todo lo vivo,
Todo lo humano y puro que nos preserva.No, no confundiéramos savia y vinagre;
Los ojos se te pudran, te ahogue el humo,
Las ciudades se cierren igual que flores
Inviolables al solo recuerdo tuyo.Roja peste, violencia, nada ni nadie
Será habitante claro donde tú reines;
Desdichada agonía del hombre falso,
Húndete en la ceniza, sorda serpiente.Las espaldas, los pechos te den la espalda;
Cierren tu paso frentes, ojos, ideas.
Es tiempo de sonidos que instalen música.
No, no asomes tu río de manos negras.Por la sangre en el polvo, no entre las venas,
Donde nazcas, violencia, maldita seas.Ah si el violento asume la ley del aire,
Si aprieta en hierro impuro vidas y haciendas,
Si desala sus pozos de hambre sin dueño,
Si desenfunda el cáncer de su inconsciencia.Por el mundo, qué huida de espesos pájaros,
Qué castillo de savias que se derrumban;
En el río revuelto, redes sin nombre,
Y en la tierra apagada fieras que triunfan.¡Pero no! Estamos hechos de sangre viva,
y de huesos más hondos que el desatino;
no hay vigilias que rompan alma de humanos,
ni cinceles, ni látigos, ni colmillos.Húndete en la ceniza, perra de hielo,
Que te trague la noche que te procrea;
Por la sangre en el viento, no en su recinto,
Dondequiera que nazcas, ah dondequiera,
Sin descanso de estirpes, años y mares,
Sin descanso, violencia, maldita seas.


