Ya está de regreso en Lalaland mi mamá
Antes que partiera para los Angeles fuimos mi mamá y yo a echarnos un desayuno francés.
Bien lista mi mama para viajar. Ella le da vida al dicho ‘preguntando se llega a Roma’. Ya se puede estos lados como la palma de su mano. Y no se agüita para andar en el sistema de transporte BART. La dejé en la estación de BART en el centro de Berkeley y poco tiempo después me estaba llamando que ya estaba en el aeropuerto de San Francisco lista para abordar, con su iPod en mano y el montón de canciones que la acompañaban.
Ah, una de las cosas chivas de sus visita: ¡el bistec sabroso que nos hizo!



