Tal vez el cactus sabía que Chando se iba…
Un día antes del cumpleaños de Chando, y dos días antes que emprendiera el vuelo, fuimos a comer a su lugar favorito. Cuando salimos vi que la planta de cacto que tenemos tenía un ‘churute’ saliéndole y pues no le di tanta importancia aunque sí era algo que yo nunca había visto. No sabía si era una fruta, una flor o una ‘penca’ más.
La sorpresa fue cuando regresamos ya en la noche. Lo que vi me dejó boquiabierto ya que una planta que se veía tan insignificante produjera tanta belleza.


Creo que la planta a sabiendas que Chando se llevaba su sonrisa con ella, y dejaba la casa sin su luz, quiso compensar un poco y decidió darnos estas flores…


