Una ventana al mundo por medio de un charco
El fin de semana pasado mientras Liza y las bichas se fueron a ver una obra, Chando y yo nos fuimos a almorzar y a caminar un poco mientras lloviznaba en Berkeley. Al llegar a este charco vi el reflejo de las ramas de árboles cercanos y me pareció chévere. Para que vean que hasta en los charcos se puede apreciar la belleza si se ve más allá de la superficie.



